Y un día lo puedes explicar

Cuando el médico empieza a explicarte un diagnóstico como el de la EM, supongo que tu cerebro se va a recoger monedas de oro con los duendes al final del arcoíris, como cuando te desmayas del dolor para no sentir. De hecho, recordé al abuelo de un exnovio que apagaba su aparato para la sordera cuando le hablaba su esposa. Un mecanismo de defensa.

En el consultorio, mi médico especialista me explicaba con detalle qué era lo que estaba pasando en mi cuerpo. Claro, mientras él usaba términos raros, yo recordaba mis clases de Biología del colegio. Recuerdo haber dibujado y pintado con carboncillo una neurona y sus partes, pero de ahí a conversar con un neurólogo hay mucho trecho. Continue reading “Y un día lo puedes explicar”

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