Hay que elegir las batallas

Nunca habías escuchado sobre la EM (Esclerosis Múltiple), como yo, pero de pronto un día te despiertas y TODOS hablan sobre ella.

Prendes la televisión y una actriz tiene EM, prendes la radio y alguien llama para hablar sobre EM, tomas una revista y hay campañas sobre EM. Y piensas “todos lo sabían y yo nunca me enteré”. Empiezas a vivir una especie de The Truman Show.

Una amiga me había advertido que iba a pasar. La EM siempre estuvo ahí, pero nunca la había tomado en cuenta. También me pasó en casa por un par de meses. Al sentarme a la cena, mi papá me preguntaba si me dolía, si me había sentido bien, si necesitaba algo. Yo era el centro de atención de mi familia, todo el tiempo, hasta que un día decidí que no más. La Esclerosis Múltiple no era yo, yo tenía muchas cosas más que contar, que hacer, que vivir, así que se los hice saber y acordamos que si me sentía mal, les iba a decir.

Yo quería tener una vida normal. No podía dejar que la EM sea yo, así que continué como si nada. Me sentía bien. Iba a mis chequeos de rutina con el médico y no hacía más que ignorar todo lo que pasaba, yo tenía la esperanza de que me iba a curar.

Cada vez que llegaba al consultorio le decía al médico que no se preocupara que yo me iba a curar. Él, por su lado, me repetía “debes aceptar la enfermedad”. Un día se lo dije “si para usted aceptar la enfermedad es que me eche a morir, pues prefiero vivir sin aceptar nada” y me fui.

Yo seguía todas las recomendaciones del médico, las medicinas a las horas, lo hacía todo al pie de la letra para curarme. Me dijo que no debía beber alcohol, que de hecho podía tomar solo una copa de vino: yo me conseguí una de estas para cumplir con lo mandado:

copa

Fingía que no pasaba nada, que no estaba ahí. Tenía la firme esperanza de que me curaría. Ahora que miro hacia atrás sé que estaba en negación, pero la negación es necesaria.

Justo al año siguiente vino la segunda crisis. Fueron las piernas, estaban débiles y me dolían. Ahí empezó lo bueno, no iba a estar tranquila hasta curarme. Hice todo lo que se imaginan: fui donde el hermanito Gregorio, al acupunturista, al bioenergético, a que me lean las vidas anteriores, me revisaron el aura, me pusieron imanes, lo único que me faltó fue una limpia con un cuy, no lo hice porque me dio pena ver uno con EM.

Tomé todos los jugos, todos los suplementos. Mi primo, que para esa época tenía 7 años, empezó a guardar abejas para cuando fuera a visitarlo en Riobamba, porque había visto que la apicultura podía ayudarme. Todos estábamos enfocados. Todos trabajábamos para el mismo objetivo, yo me iba a curar.

Las crisis venían cada cierto tiempo, iba al hospital y pasaban. Yo no me detenía, probé todas las formas de curación que me decían los vecinos, los amigos, el señor del taxi. Estaba empeñada, nada podría detenerme y estaba haciendo las cosas bien. Al final del día yo me sentía bien, no me pasaba nada hasta que me pasaba.

En cada control anual, yo tenía la esperanza de que me dijeran que les disculpe porque se equivocaron en el diagnóstico, que no había lesiones, que yo estaba curada, que nunca más iba a ponerme las inyecciones, que el sábado volvería a ser normal, que no más fiebre, ni dolores ni corticoides. Yo tenía fe.

No me había dado cuenta que no estaba luchando contra un virus, una bacteria o algo externo. Yo estaba luchando con mi propio cuerpo, contra mí misma y no me había dado cuenta.

Tal vez, cuando el médico decía que debía aceptar mi enfermedad se refería a eso, a mi cuerpo, a esa lucha que había iniciado CONTRA MÍ MISMA. Entonces ese día algo cambió, dejé de ver a la EM como el enemigo porque era yo misma y yo me quiero, me acepto así loca como estoy, sin tomarme nada en serio, así, con más defectos que virtudes pero única, una de cada 500.000 personas… y así empecé a sentirme mejor.

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5 thoughts on “Hay que elegir las batallas”

  1. Desde que yo nací, la EM, fue parte de mi vida, sin yo saberlo, mi mamá la tenía!! Tengo muchas historias que contarte y tu actitud es la correcta !! Se positiva, transmítelo… Y fuerza para que tu ánimo no decaiga aunque hayan días que no quieras levantarte !!

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