Feliz cumpleaños a mí

*riiiing, riiiiing

– ¡Aló! Casa de la cumpleañera, buenos días

Así se contesta el teléfono en mi casa todos los 9 de septiembre. Sí, es mi cumpleaños. La fecha que espero con ansias cada año y este no será la excepción, a pesar de que llevo casi un mes de no estar del todo bien.

La fatiga ha incrementado de forma terrible, tanto así que hace un par de semanas visité a mi neurólogo. Me mandó a hacer una serie de exámenes, entre ellos los cognitivos porque estaba realmente preocupado por mi memoria.

Sí, me olvido de todo, todo el tiempo, pero eso no es lo que me preocupa de verdad, sino que últimamente con la fatiga viene una especie de desconexión del cerebro y siento que se me dificulta pensar.

¡Vamos, Dios! Si no me diste una cara angelical ni un cuerpazo de modelo, al menos déjame poder tener una conversación medianamente inteligente. Sí, me siento tonta. Por eso no he escrito en tanto tiempo. Porque el cansancio no me deja tener ideas claras, así que he estado luchando por no deprimirme.

En este tiempo no hubo medicina en la seguridad social de mi país. Por suerte a mí me quedaba tratamiento así que decidí no estresarme porque eso me pondría peor. Cuando el presidente del IESS salió a los medios a decir que ya había, fui y no había. Lo puse en mis redes y este personaje salió a decir que era mentira, que los pacientes de enfermedades catastróficas hacíamos marketing farmacéutico.

**tiempo fuera**

¿Se puede ser más cretino? Las personas con una enfermedad de este tipo nos levantamos todos los días a luchar por tener una vida normal, el resto de tiempo lo dedicamos a planificar cómo tendremos una vida normal el día siguiente. Decir algo como eso es, por lo bajo, ignorar olímpicamente lo que “enfermedad catastrófica” significa.

**volvamos al relato**

Esta es una batalla que yo no quería pelear porque en serio no me he sentido bien. Pero me tocó. Incluso el mencionado funcionario público consiguió mi historia clínica, con información de citas y medicamentos, para sacarla en una rueda de prensa. Eso no es solo inmoral, sino también ilegal, pero no tengo fuerzas para hacer nada que no sea concentrarme en estar mejor.

La cosa es que, entre mis ideas confusas, mi cansancio y debilidad, he estado tratando de ponerme mejor para contarles que cumplo 30 años. Para decirles que estoy cansada pero agradecida de todo lo que he vivido y que últimamente mi compañera de vida se ha puesto intensa, pero yo creo que es la crisis de la mediana edad. *risas grabadas**

Esta semana me haré mi resonancia magnética para saber si debo cambiar de medicina y me parece una gran forma de cumplir años. Al final del día todo esto significa que estoy viva y es lo único que necesito para seguir.

¡Feliz cumpleaños a mí! 

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12 thoughts on “Feliz cumpleaños a mí”

  1. Felicidades chiquilla. Un abrazo grandote y que pronto te sientas mejor.
    Personas como tú merecen cosas y personas lindas en la vida siempre!

  2. A mí no me importa mucho eso de cumplir años, simbólicamente dejé de hacerlo cuando llegué a los 11, eso decidí un día.
    El lío es que la vida sigue echándome en cara al tiempo (y todo lo que eso significa) y de eso no hay como escapar.
    Para mí, lo más bonito de cumplir años es que me alimenten como si no hubiera mañana, así le detengo al tiempo por un momento y le siento a la mesa conmigo y por un rato nos cagamos de risa y comemos juntos cual gordos en festín.
    Al día siguiente vuelvo a mis 11 y el tiempo a mis 35.

  3. Felicidad y felicitaciones !

    No tengo el gusto de conocerla, sin embargo siento y entiendo sus sentimientos como los más firmes, honestos, dulces, divertidos. Es una mujer ejemplo de gran fortaleza. Es mi deseo que buenaventura y salud tomen su mano siempre de bien en mejor
    Saludos

    1. Christian querido, gracias por tus palabras de aliento, te mando un abrazo fuerte y siempre te recuerdo con mucho cariño.

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