Citas, citas, citas

Al post anterior le faltó un “¿qué se siente salir con alguien con esclerosis múltiple?”, pero para eso debía preguntarle a algún ex y ya saben… Yo me llevo bien con todos pero me resultó un poco incómodo preguntarles. Así que, querido ex, si estás leyendo esto y te gustaría compartir lo bruja que soy o lo bien que la pasamos, aquí tienes tu espacio.

Pero cualquier persona con cualquier enfermedad crónica es un experto en citas. Ya sabes, sabemos de esperar pero injustamente nos llaman “pacientes”. Esa no es una cualidad de ninguna persona que esté enferma pero vaya que sabemos de citas.

Pero lo que quiero comentarles es algo en lo que yo todavía no tengo experiencia, en una clase de citas de las que no sales medicada: las citas amorosas.

Yo no tengo problema en contarle a la gente sobre la EM pero cuando conoces a alguien nuevo, ¿en qué cita debes contarle que tienes una enfermedad crónica?

Cada vez los diagnósticos son más tempranos, entonces se me hace que este es un tema que hay que discutir. Lo hablé con mi abuela, a quien le parece que el mejor momento sería el día de la boda, justo cuando estás frente al altar. Te levantas el velo y le dices: “por cierto, no te había contado: tengo EM”. Así no le das tiempo a huir. Lo imagino y me río.

puede-ser-amor

Yo pensaba algo como “hola, soy Gaby, tengo 29 años, mi color favorito es el morado y tengo EM”. Cuando le dije eso a mi abuela perdió la esperanza de tener bisnietos.

Mi abuela cree que la reacción normal cuando le dices a alguien que tienes EM es que va a huir. Me ha pasado, pero no es la reacción más frecuente. Cuando sales con alguien por le menos debe gustarte y lo haces porque quieres conocer a la otra persona. Todo es nuevo y con el tiempo descubres cosas que te gustan, otras que no, unas que te enamoran y otras que te harían salir corriendo. Todos tenemos de las dos cualidades, pero nos estamos conociendo y de eso se trata. De descubrir en el otro un mundo distinto, pero atractivo.

Yo le diría algo como: “yo tengo EM pero tú roncas y no ando llorando”, así para romper el hielo. O tal vez algo más grave: “yo soy la que tiene EM pero el que no coordina cuando bailamos eres tú” y así ir equilibrando la balanza.

Una vez salí con un chico, no recuerdo cómo se lo dije, pero al día siguiente había comprado y leído un libro entero sobre EM, me había inscrito en un gimnasio y habló con el entrenador para que tome en cuenta mi condición para los ejercicios. Él me quería o me estaba diciendo gorda de frente, no sé bien. Porque, por otro lado, no sé si yo ya era torpe sentimental antes de la EM o me volví así, pero no me doy cuenta de las cosas del amor con mucha facilidad.

En otra ocasión, en cambio, el chico con el que salía me dijo “llevas un equipaje muy pesado”. Claro, me había hecho morir de las iras de tal forma que fui a parar al hospital, no con una crisis, con algo así como colerín, pero él confundió todo. No debía ser, nada más.

Pero claro, cuando sales con alguien haces un montón de cosas, vas a comer, vas al cine y, por ejemplo, cuando vas a bailar, la pareja debe tener en cuenta que nos cansamos, que nos acalambramos, pero nada que no se solucione con las ganas que tengamos de seguir pasándola bien, un poco de agua y sentarnos cuando las canciones sean malas. (Gracias a Dios por las canciones malas y esos cinco minutos de descanso)

Al final, la EM o cualquier otra condición son solo filtros. Se quedan quienes tienen que quedarse, los que tienen ganas, los que quieren, los que no tienen miedo. Y si en la mitad de la cena le dices “tengo esclerosis múltiple, pásame la sal” de forma natural y no riega la copa de vino, puede ser amor.

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4 thoughts on “Citas, citas, citas”

  1. Que gusto mi nombre es isabel muy lindo tu post muy real muy de frente mi madre convive con ela desde hace 30 años y si asi es su esposo la ama la cuida la mima esta con ella alli porque la ama no por obligacion y si para ella es dificil pero el le llena la vida de amor ella tiene 70 y el 85 es el amor mas puro q he visto y si se queda el q debe y se va el q debe besos muchos y abrazos

    1. Gracias por leer Isabel. La verdad es que sí, todos necesitamos que nos amen y cuando lo hacen a pesar de todo que sea por siempre.

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